Dejar la calefacción de noche, camisetas térmicas y medidores de CO₂: así se lucha contra el frío...

"A veces hace tanto frío que me tiembla la mano al escribir". Cuatro capas de ropa más el abrigo y una manta es lo que se tienen que poner los niños de primaria para poder ir a clase con las medidas anticovid. Son cinco horas a 10 grados, aunque la sensación térmica es menor

           

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Indignante. Como llevo diciendo desde la desescalada de mayo, la solución es bien simple: Enseñanza telemática. Nunca debió permitirse el regreso a la presencialidad con la pandemia en curso. Como mínimo, a partir de 3º de la ESO (inclusive).

En las circunstancias actuales, es aún más grave. A la ola de frío se une un alza gigantesca de los contagios. El cóctel está servido: Hacinamiento en escuelas y oficinas con temperaturas muy bajas. No hay que ser ningún "cerebro" para deducir lo que va a pasar.

Cuanto menos, lo que queda de invierno debería imponerse el teletrabajo para todos los puestos que lo permitan, y la enseñanza telemática en todos los grados (con la única salvedad de los alumnos cuyos padres acrediten la imposibilidad de ningún miembro de la familia de hacerse cargo de ellos durante el día). Además de mantener los contagios bajo control y evitar un nuevo confinamiento, se evitaría que los alumnos tuvieran que estar en clase en estas condiciones.

Y para los que vengan con excusas del tipo "es que acentuaría la desigualdad", "es que hay padres que no pueden" o "es que los alumnos necesitan relacionarse", entre otras, un apunte: La salud es lo primero. Lo principal para un menor es estar sano y tener a sus padres vivos. Lo demás, se puede recuperar.


Soy profesora de Secundaria.
No sé si es porque siempre he dado clase con alguna ventana abierta, pero el único cambio en este curso es que llevo más ropa y lo importante, es la capa en contacto directo con el cuerpo, al menos yo lo tengo comprobado.
Hoy en la calle había -12°C pero dentro con la calefacción, ventanas abiertas y puerta, no se notaba frío. Cierto es el despilfarro de calefacción y la contaminación que ello supone...
Lo importante es tener abiertas ventanas y puertas 15'. Si la clase dura 50' puede estar, al menos 30', cerrada o arrimada la puerta y cerradas la mayoría de ventanas.
En mis clases se guarda la distancia, todos con mascarillas, ventilación, calefacción,... Y en alguna clase somos 26 personas 50' juntas.
Los alumnos y los profesores, nos vamos haciendo a ello, que no acostumbrando.
Mis alumnos y yo lo tenemos claro, mejor esta opción que no el confinamiento y mejor esta opción que no clases virtuales.
Quizás hemos retrocedido en el tiempo, a esas clases de antaño, sin calefacción,... Algunos de mis alumnos, en el medio rural, no tienen calefacción en sus casas, quizás por eso no se quejan, así que yo, tampoco me quejo. Ánimo y a por el segundo trimestre, que en nada es primavera.
Ah! Y tema contagio, salió algún caso en noviembre, después de alguna fiesta de Halloween o de algún cumpleaños. Ahora estamos todos, así que cruzaremos los dedos para seguir así.


Los docentes trabajamos juntos con niños en colegios donde su infraestructura es vieja o anticuada. Las calefacciones en los inviernos nunca calientan lo necesario y siempre se pasa frío, ahora con estas temperaturas tan bajas y con COVID no debería haber clases presenciales. Soy docente y me parece una salvajada,sobre todo por los niños que están sentados en su pupitre sin moverse casi.
Me acuerdo perfectamente como en 2017 o 2018 tuvimos una ola de calor exagerada y estábamos en el colegio con niños con temperaturas en el aula a las 9h de la mañana de 30°C y se daban clases.
De verdad, que el poder lo tienen los padres y yo como padre, en esta situación no llevo a mis hijos al cole,les dejo con algún familiar. Ahora yo como trabajador si le dicen que trabaje debo acudir a mi puesto. Los políticos hacen lo que quieren con el personal administrativo de educación y demás. De veras,que somos los padres los que nos tenemos que plantar tanto cuando la temperatura es inhumana por abajo como cuando es muy alta.



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